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La pregunta que todos nos hacemos es: ¿podemos confiar en que se va a superar la situación actual, que nos espera un futuro mejor, más relajado y, en su conjunto, más feliz?
La respuesta es, sin duda: si
Las bases de ese futuro ya se están formando, pero aún no son visibles, ya que no se ha dado mucha publicidad a los grandes mentores de las mismas, como John Seymour, Jeremy Rifkin o Gunter Pauli y las forman cuatro pilares.
1º La Transición Agrícola hacia una producción de alimentos que proporcione seguridad y autosuficiencia alimentaria a todos los países a precios asumibles, liberándose de las dependencias actuales de las multinacionales productoras de abonos, fitosanitarios, semillas, carburantes, seguros, certificaciones, barreras regulatorias y financieras, así como los exagerados costes de comercialización.
2º Las tecnologías que dan acceso a la Tercera Revolución Industrial, consistentes en la sustitución de las fuentes de energía, de las tecnologías de la información, comunicación y producción, de las relaciones sociales, económicas y políticas actuales, en disposición vertical y piramidal por unas fuentes de energía renovables, producidas y distribuidas en red, al igual que el resto de elementos descritos, que compartirán las mismas redes de distribución eléctrica para la distribución de electricidad, comunicaciones, sistemas 3-D y superiores, y también la robótica, en un ámbito continental.
La auténtica Revolución consiste en el traslado de los centros de decisión, ahora vertical y después horizontal, la no dependencia de la importación de combustibles minerales fósiles y el ahorro de costes externos de producción de hasta un 90 % según Rifkin.
Cada edificio, cada vehículo, cada embarcación puede ser productor, consumidor, proveedor y cliente de la red, gestionada de forma automatizada y compartida con las compañías productoras que quieran integrarse.
Los costes de producción de la energía serían inferiores a los actuales, ya que los costes de producción de energías renovables se reducen en una media del 8 % anual mientras que las producidas por combustibles fósiles se incrementan en una media del 5 %, y en España sufrirán un fuerte incremento en 2.012, año en que los costes van a alcanzar la par, y en adelante aumentará la ventaja competitiva de las energías renovables.
Otros datos a tener en cuenta son la dependencia de la importación de los combustibles fósiles cotizados en dólares, que se eliminaría, y con ella la participación en las guerras del petróleo, la balanza comercial, el I. P. C., la seguridad de abastecimiento, la creación de empleo, y alguna ventaja más.
3º La denominada “Economía Azul”, consistente en la investigación y desarrollo de soluciones de la alta y económica tecnología para cubrir todas las necesidades reales basadas en la imitación de las soluciones que la propia naturaleza ha utilizado durante millones de años para cubrir sus necesidades o suplir sus carencias. No es utopía, pues ya existen un centenar de aplicaciones de este principio, también denominado “biomímesis”, que se prevé puede generar unos cien millones de empleos.
Dos ejemplos de los inventos basados en estos principios son:
Uno.- La imitación de las termitas para la creación de edificios que regulan la temperatura, la humedad y la ventilación con un nulo consumo energético.
Las termitas consiguen además producir su propio alimento en su hogar, donde cultivan hongos de alto poder nutritivo.
Dos.- La imitación de las ballenas para sustituir los marcapasos cardiacos, que tienen un coste aproximado de unos 50.000 euros y requieren una delicada operación, por un sistema natural que no requiere operación y su coste es de unos 500 euros.
4º La que podríamos denominar la “Economía Gris”, consistente en la aplicación de la inteligencia a la regeneración de la sociedad y la economía desde la base. Hasta ahora, las mejores inteligencias estaban al servicio del Sistema que nos ha conducido donde estamos, pero que ahora los va excluyendo en un goteo que no ha parado desde el año 2.008.
Por diferentes razones, estas personas tienen incentivos suficientes para actuar y propiciar auténticas soluciones desde la base, económicas, sociales, técnicas, científicas, financieras.
Si el sistema financiero permanece inoperante, probablemente se desarrollarán sistemas alternativos que no son nuevos, como la permuta o los vales de canje, en los que prima el valor económico y la utilidad sobre el precio o el valor financiero. La permuta se practicaba cuando los agricultores entregaban el trigo al molino o al panadero a cambio de harina o pan, y la lana de las ovejas a las fábricas a cambio de madejas de lana e incluso a cambio de artículos manufacturados (mantas Etc.) El sistema de canje mediante vales se ha desarrollado en diferentes situaciones, entre ellas la de la Argentina del año 2.001, y surgió de forma espontánea entre las masas de población abandonadas a su suerte.
Nos podríamos preguntar si eso es todo, y para cuando, pero eso depende de muchos otros elementos, que iremos descubriendo. Recomiendo al lector que les los libros de los 3 autores citados, especialmente los últimos editados, que nos conducen a unas conclusiones optimistas.
15 de diciembre de 2.011 Josep Toló y Pallás
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