Jubilación y ahorro de futuro

Oh Jubilación! Gran incertidumbre que planeas como una negra ave sobre nuestro futuro, mientras pensamos en todos los gastos que nos esperan por el camino: universidad de los hijos, cambio de vivienda, cambio de vehículo, etc… La generación de los cuarentones de hoy en día ya tenemos claro que quizás no corramos con la suerte de la generación anterior, que tuvieron ocasión de jubilarse a edades razonables, cobrando mejores o peores pensiones. Esa generación que partió de la nada y consiguió prosperar y obtener incluso unos ahorros que les sirvieron de complemento de jubilación, o incluso como apoyo económico a descendientes. Y es que hoy en día hablar de jubilación es hablar de un futuro precario, una situación incierta en la que vale más no pensar. Hace unos pocos años la planificación de la jubilación pasaba por los planes de pensiones. Pero el sector bancario nos defraudó tanto, que ya no se contempla como una solución. El diferimiento de impuestos tampoco es algo que consideremos atractivo, pues a nadie le hace gracia que te puedan llegar a succionar hasta un 45% de los ahorros de tu vida cuando rescatas el plan. Hasta aquí llegamos en una reflexión de desesperación donde la solución parece complicada… pero no lo es. El ahora tan temido plan de pensiones puede ser un buen instrumento de planificación, cuando se reúnen varios requisitos, entre ellos, simplificando: 1- Velar de forma contínua por que la inversión de tu capital se rentabilice y tenga una correcta proyección de rentabilidad a futuro 2- Realizar un análisis de tus declaraciones de IRPF anteriores, para ver si fiscalmente te es útil, o...

El dinero como medio de pago, como medio de preservación de patrimonio y de endeudamiento

El dinero nos condiciona, pero no acostumbramos a interesarnos por su naturaleza. De nada sirve esforzarnos en obtener una buena formación, encontrar un buen trabajo, gestionar bien nuestra actividad empresarial o profesional y percibir una jubilación, si no nos preocupamos de sus connotaciones dinerarias. En periodos de inestabilidad, como el actual, esto es mucho más importante. Al contrario de lo que la mayoría dábamos por supuesto, desde el año 1971 el dinero no es un valor en sí mismo, ni representa valor alguno cuando es creado de la nada por los Bancos emisores y entregado a cambio del compromiso de devolución de sus destinatarios (endeudamiento). El único valor que representa es la confianza que sea capaz de generar en quienes lo aceptan como Medio de pago por bienes o servicios, y en la creencia de que seguirá siendo aceptado por tiempo indefinido. Cuando se ahorra para su utilización en un futuro más o menos lejano, de forma automática se convierte en un Medio para construir y preservar un patrimonio. En el caso de anticipar la adquisición de dichos bienes o servicios sin realizar un desembolso inmediato de la correspondiente cantidad de dinero, se contrae una deuda, denominada y valorada en ese Medio de pago, trasladando la confianza en la futura capacidad de pago y una garantía ejecutable para el caso de que esta capacidad no fuera suficiente. Otra característica importante es su utilidad como unidad de cuenta para la fijación de precios, en la que se cruzan el valor de un bien o servicio y el de la moneda en que se fija. La confianza que inspire en la...

Oro: ¿Cómo atenuar el riesgo monetario con este elemento de diversificación patrimonial?

Oro: ¿Cómo atenuar el riesgo monetario con este elemento de diversificación patrimonial? Han existido en la historia diferentes Sistemas Monetarios, y el oro es la única moneda que ha sobrevivido (junto con la plata), a todos ellos, desde hace miles de años. El Sistema Monetario Internacional vigente es el resultado del fracaso del anterior, denominado de “Bretton Woods”, en el año 1971 (tan discreto que nadie se enteró del verdadero alcance de su colapso), y está basado en la emisión sin límite de dinero nuevo, cuyo único valor real es la capacidad del receptor (deudor), de devolverlo junto con sus intereses o, en el caso de la Deuda Pública, al menos los intereses si se va renovando la deuda hasta la eternidad, con el consiguiente riesgo de un incremento de los tipos de interés en las sucesivas renovaciones, que pueden provocar la incapacidad de pagar también los intereses, un seguido de insolvencias y un nuevo colapso del propio Sistema, como el de 2008, de alcance imprevisible. También se puede producir una situación de suspensión del pago de la Deuda si el deudor no consigue renovarla a causa del nulo interés por parte de los financiadores u otros inversores en comprar las nuevas emisiones, a partir de las dudas sobre la liquidez o la solvencia del propio deudor. El Organismo regulador, que vela por la estabilidad del Sistema es el Banco Emisor (el Banco Central Europeo en el caso de la UEM), que es una Entidad privada, perteneciente al Sistema bancario y no sujeto a control democrático, lo que hace comprensible el que no preste directamente a los Estados, sino...

Crear tu propio negocio: por dónde empezar

Si estás pensando en crear tu propio negocio, te damos un esquema de lo que deberás tener en cuenta a la hora de materializar tu proyecto. Prospección y planificación Muchos emprendedores se saltan este importantísimo paso, pero la ilusión no es más que uno de los motores a la hora de crear tu propio negocio. Debes ser realista y realizar un estudio previo donde deberás tener en cuenta, como mínimo: El producto o servicio que quieres ofrecer al mercado: estudiar la competencia existente en el mercado que quieres alcanzar, la diferenciación de lo que ofreces frente a tus competidores, tus fortalezas y tus debilidades, etc… El mercado: analizar si el mercado que deseas abarcar está preparado para recibir lo que ofreces, analizar la oferta existente en él, definir tu clientela potencial y analizar su evolución, etc… La visión y misión de tu negocio: piensa cómo quieres que te vean, cuál es tu filosofía y tu finalidad, etc… para empezar a desarrollar una imagen corporativa coherente desde el principio. Planificación financiera: deberás establecer un plan de tesorería para hacer una previsión de los ingresos y de los gastos que tendrás en los primeros 12 meses, e intentar hacer una proyección de la evolución en los primeros 2 o 3 años. Esto te permitirá ver si tus expectativas son realistas, y si necesitarás solicitar financiación o capital de terceros El local Si necesitas un espacio para desarrollar tu actividad, el local que escojas tiene vital importancia. Lo primero que debes analizar son tus necesidades en materia de: Ubicación: más o menos accesible, más o menos comercial, etc… Tamaño Coste del alquiler o...

Vacaciones

¡Llega el verano! ¿Cuántos días de vacaciones corresponden a cada trabajador? ¿Cómo se fijan? ¿Cómo se retribuyen? ¿Quién elige los días?… El derecho al descanso es uno de los derechos más importante de los trabajadores, recogido en la Constitución Española en su artículo 40.2, que garantiza una mejor protección de la seguridad y de la salud. Las vacaciones anuales retribuidas son un derecho irrenunciable de todo/a trabajador, tal y como establece la ley. Por tanto, suponen una interrupción de la prestación de servicios del trabajador manteniendo su derecho al salario.  ¿Cuántos días se tienen de vacaciones? El periodo de vacaciones anuales retribuidas, no sustituibles por compensación económica, será el que se pacte en el convenio colectivo o contrato de trabajo. Sin embargo, en ningún caso, la duración será inferior a treinta días naturales (art. 38 Estatuto de los Trabajadores). Asimismo, las vacaciones se devengan y calculan por periodos anuales, de tal forma que, si no se llega al año trabajado, se devengarían de forma proporcional al tiempo de prestación de servicios.  «30 días naturales resultan un mínimo legal que no puede ser discutido por Convenios Colectivos ni por contratos, sino que únicamente puede ser mejorado por ellos. No obstante, actualmente muchos Convenios Colectivos optan por establecer las vacaciones en días laborables; de forma que 30 días naturales equivalen a 22 laborables.»  ¿Cómo se computan en días naturales y laborables? Estos 30 días naturales resultan un mínimo legal que no puede ser discutido por Convenios Colectivos ni por contratos, sino que únicamente puede ser mejorado por ellos. No obstante, actualmente muchos Convenios Colectivos optan por establecer las vacaciones en días laborables; de forma que...